Santo Domingo.-República Dominicana tiene condiciones favorables para comenzar a incorporar inteligencia artificial (IA) en áreas del Estado donde el impacto para la ciudadanía puede ser inmediato.
Así lo reflejan los hallazgos preliminares del Análisis del panorama de la inteligencia artificial (AILA), una iniciativa liderada por el Ministerio de Administración Pública (MAP), con el acompañamiento técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que busca medir el nivel de preparación del país para adoptar esta tecnología de forma responsable.
Los servicios
Lejos de plantear escenarios futuristas, el diagnóstico identifica que el mayor potencial está en fortalecer los servicios que millones de dominicanos utilizan cada año.
La mejora de trámites, la optimización de procesos internos y una atención más ágil al ciudadano aparecen entre las primeras oportunidades para incorporar herramientas basadas en inteligencia artificial.
Los resultados preliminares, ofrecidos al periódico EL DÍA, indican que el país parte de una ventaja importante.
El componente denominado IA para el Gobierno es el de mayor fortaleza dentro del análisis, sustentado en los avances alcanzados durante los últimos años en transformación digital, interoperabilidad entre instituciones y plataformas de atención ciudadana.
Ese desarrollo previo permite que la inteligencia artificial pueda incorporarse sobre estructuras ya existentes, sin necesidad de comenzar desde cero. Un ejemplo de ello son los Puntos GOB, que durante 2025 concentraron más de 1.4 millones de servicios ofrecidos a la población, convirtiéndose en una de las principales puertas de acceso a los servicios públicos.
Sobre esa infraestructura, el AILA plantea la posibilidad de desarrollar un portafolio inicial de casos de uso institucionales que permitan demostrar, con resultados medibles, cómo la IA puede reducir tiempos de respuesta, simplificar procesos administrativos y aumentar la eficiencia de la gestión pública.
No obstante, el estudio también advierte que el éxito de esa transformación dependerá de cerrar varias brechas estructurales que aún enfrenta el país.
Desafíos
Entre los principales desafíos figura la disponibilidad de talento especializado.
El diagnóstico identifica una limitada cantidad de profesionales formados en ciencia de datos, aprendizaje automático e ingeniería de inteligencia artificial, perfiles considerados esenciales para diseñar, implementar y mantener estas soluciones dentro del Estado.
Información pública
A ello se suman limitaciones en infraestructura tecnológica.
El informe señala la necesidad de fortalecer la capacidad de procesamiento mediante tecnologías como computación de alto rendimiento, unidades especializadas para procesamiento gráfico y centros de datos con mayores capacidades para soportar aplicaciones de inteligencia artificial.
Otro aspecto identificado corresponde a la calidad de la información pública. Aunque el país ha registrado avances en transformación digital, el análisis sostiene que aún existen retos relacionados con la organización, interoperabilidad, documentación y reutilización de los datos, elementos fundamentales para que los sistemas de IA produzcan resultados confiables.
En materia institucional, el estudio también identifica oportunidades para fortalecer la coordinación entre organismos públicos, ampliar la formación de los servidores públicos y consolidar mecanismos de gobernanza que permitan incorporar la inteligencia artificial de manera sistemática y sostenible.
El componente ético ocupa igualmente un lugar central dentro del diagnóstico.
El PNUD advierte que el principal riesgo no radica en utilizar inteligencia artificial, sino en hacerlo sin reglas claras ni mecanismos de supervisión.
Por esa razón, el análisis incorpora criterios vinculados con transparencia, protección de datos personales, supervisión humana, monitoreo de riesgos, rendición de cuentas y seguridad digital, aspectos considerados indispensables para mantener la confianza de la ciudadanía.
El organismo sugiere a manera de referencia la recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial adoptada por la UNESCO, que promueve una utilización centrada en las personas y orientada al desarrollo humano.
Presentación oficial
— Informe
Está prevista para los próximos meses. Sus conclusiones marcarán la hoja de ruta para que la IA deje de ser una promesa y comience a traducirse en servicios públicos.


