Santo Domingo.- La rapera dominicana Melymel reveló el pasado domingo algunos datos sobre su historia de vida. A través de un post publicado en su cuenta de Instagram, señaló que nació producto de una infidelidad, conoció a su padre a los 15 años y pasó parte de su infancia en un orfanato tras ser abandonada por su madre.
“Soy hija de una infidelidad, conocí a mi papá a los 15 años, después que mi mamá decidiera no coger más lucha conmigo y dejarme en un orfanato”, escribió la artista en la publicación, junto con una fotografía en la que aparece junto a un joven mientras le realizaba un corte de cabello.
Melony Redondo, nombre de pila de la artista, explicó que antes de llegar al orfanato fue enviada a un centro de menores, donde la magistrada Kenia Peralta fue la responsable de firmar los documentos para su proceso de emancipación.
Redondo recordó que desde entonces tuvo que buscar distintas formas de salir adelante, realizando pequeños trabajos para sobrevivir, como hacer “cerquillos” en el sector San Carlos. Sin embargo, señaló que no vendió su cuerpo ni su paz.
«La Mamá del Rap», como es conocida en el mundo del género urbano, confesó además que durante su adolescencia fue atea hasta los 17 años, debido a que cuestionaba a Dios por la vida que le había tocado.
“Fui atea hasta los 17 años porque le cuestionaba a Dios qué había hecho yo para merecer mi vida. Luego de leer la biblia de cada religión existente para contradecir su existencia, entendí y acepté que si no pasaba por fuego, no habría construido la personalidad que tengo para no cogerle esa a NADIE”, expresó.
La cantautora recordó que se divorció a los 23 años del padre de su único hijo y señaló que su corta edad no le restó madurez para aprender a manejar las dificultades de la vida. Asimismo, aseguró que aprendió a evitar desacreditar públicamente a las personas que alguna vez formaron parte de su vida.
“Me divorcié de mi exesposo y padre de mi único hijo a mis 23 años, y mi corta edad no me restó madurez para saber que no se debe desacreditar públicamente a alguien que fue cercano, porque eso dice mucho de ti”, señaló.
«De mi vida se hacen cinco series»: asegura la artista
En la parte final de su extenso testimonio, la intérprete afirmó que cada una de las experiencias que enfrentó desde su infancia contribuyó a formar la mujer que es hoy. A sus 38 años, asegura que el abandono, las dificultades y los retos personales fortalecieron su carácter.
«De mi vida se hacen cinco series y nunca me vieron en los medios dando lástima. Hoy, a mis 38 años, puedo revelarles un poco de la esencia que me hace ser yo: leal porque sé lo que se siente que te traicionen, real porque la honestidad hace que tu palabra pese, coherente porque nadie vuelve donde le dan gato por liebre y justa porque sé lo que se siente ver ganar a quien hace perder», expresó.
«Nunca he sido ‘bultera’ porque quemé las etapas antes de conocer la fama», concluyó Melymel, dejando un mensaje de resiliencia.

