La ofensiva completa 13 jornadas consecutivas y deja más víctimas civiles
La confrontación entre Estados Unidos e Irán sumó una nueva jornada de violencia. Una serie de bombardeos ejecutados por fuerzas estadounidenses durante la noche del jueves dejó al menos cuatro personas muertas y siete heridas en diferentes puntos del territorio iraní, en una ofensiva que marca ya trece noches consecutivas de ataques.
La operación, confirmada por el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM), tuvo como objetivo instalaciones militares estratégicas de la República Islámica. Sin embargo, las autoridades iraníes denunciaron que los ataques también provocaron víctimas y daños en zonas urbanas.
Antes de esta nueva oleada, el Ministerio de Sanidad de Irán había reportado un saldo acumulado de 55 fallecidos y 629 heridos desde el inicio de los bombardeos estadounidenses. Entre las víctimas figuran tres menores de edad, mientras que decenas de mujeres y niños han resultado afectados por la escalada militar.
“Entre los heridos hay 46 mujeres y 24 niños y adolescentes menores de 18 años, y entre los fallecidos hay seis mujeres y tres menores”, informó el portavoz del Ministerio de Sanidad iraní, Hosein Kermanpur, a través de redes sociales.
Washington asegura que los ataques apuntan a objetivos militares
Según CENTCOM, la operación comenzó a las 18:45 horas de la costa este de Estados Unidos y estuvo dirigida contra infraestructuras vinculadas al aparato militar iraní.
“Se trata de la decimotercera noche consecutiva de ataques”, señaló el mando militar estadounidense, que justificó la ofensiva como parte de las acciones destinadas a “hacer que Irán rinda cuentas” y reducir las amenazas atribuidas a la Guardia Revolucionaria Islámica.
Horas más tarde, el propio CENTCOM informó que la operación había concluido tras impactar centros de mando militar, depósitos de drones, redes de comunicación, instalaciones de vigilancia costera y capacidades marítimas iraníes.
Asimismo, Washington reiteró que mantiene como prioridad garantizar la seguridad del tráfico marítimo internacional en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
“El estrecho de Ormuz permanece abierto al tránsito y los buques comerciales continúan navegando libremente con apoyo militar estadounidense”, afirmó la institución castrense.
Bandar Abbas y Ahvaz, entre las ciudades afectadas
Uno de los puntos alcanzados fue Bandar Abbas, ciudad estratégica situada frente al estrecho de Ormuz. Allí se reportaron al menos dos heridos y daños en la infraestructura eléctrica.
El vicegobernador de Hormozgan, Ahmad Nafisi, denunció que “el ejército estadounidense atacó nuevamente el barrio Tape Alá Akbar de Bandar Abbas”, mientras equipos de rescate trabajaban en la evacuación de los afectados.
Por su parte, la Media Luna Roja confirmó que fragmentos de metralla impactaron varios edificios residenciales cercanos al área atacada.
Los bombardeos también alcanzaron las inmediaciones de Ahvaz, en la provincia de Juzestán. Aunque inicialmente las autoridades locales descartaron víctimas, posteriormente confirmaron la muerte de cuatro personas y cinco heridos.
“Cuatro compatriotas han muerto y otros cinco han resultado heridos”, declaró el subdirector de seguridad de la gobernación provincial, Valiolá Hayati.
Crece la preocupación por el impacto humanitario
La provincia de Juzestán figura entre las más castigadas desde el inicio de la ofensiva. Según autoridades locales, varias ciudades de la región han sido atacadas durante las últimas dos semanas, dejando múltiples víctimas y daños materiales.
Paralelamente, se registraron impactos en las ciudades de Jandab, en la provincia de Markazi, y Jorramabad, en Lorestán. Las autoridades provinciales informaron que continúan evaluando el alcance de los daños humanos y económicos.
Mientras tanto, la escalada entre Washington y Teherán sigue elevando la preocupación internacional por el riesgo de una expansión del conflicto en Oriente Medio, en una región ya marcada por fuertes tensiones geopolíticas y militares.


