Kuwait reporta ataques a puestos fronterizos y plataformas petroleras mientras aumenta la tensión entre Washington y Teherán
La tensión en el Golfo Pérsico alcanzó este domingo uno de sus puntos más delicados de las últimas semanas. Estados Unidos e Irán intercambiaron nuevos ataques militares, mientras el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas, permanece bajo severas restricciones en medio de una creciente amenaza para la navegación internacional.

La nueva escalada comenzó después de que Irán atacara un buque portacontenedores en aguas cercanas a Omán. En respuesta, el Ejército estadounidense lanzó operaciones contra objetivos iraníes, según confirmó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
Teherán defendió sus acciones argumentando que la embarcación transitaba por una ruta no autorizada y aseguró haber emitido previamente una advertencia. Posteriormente, las autoridades iraníes afirmaron haber inutilizado un segundo buque y reiteraron que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que, según la Guardia Revolucionaria, “cese la injerencia estadounidense en esta región”.
Sin embargo, la versión estadounidense difiere de la presentada por Irán. El CENTCOM sostuvo que las operaciones comerciales continúan desarrollándose en la vía marítima, pese a las dificultades provocadas por el conflicto. Antes de esta crisis, por Ormuz circulaba aproximadamente una quinta parte de los envíos globales de petróleo y gas natural licuado.
La situación ha generado preocupación internacional. India informó la desaparición de uno de sus ciudadanos tras el ataque al buque mercante GFS Galaxy, mientras que las autoridades de Omán confirmaron el rescate de 23 tripulantes. Por su parte, Qatar recomendó a todas las embarcaciones, incluyendo barcos pesqueros, recreativos y motos acuáticas, suspender temporalmente sus actividades.
Kuwait también entra en la línea de fuego
En paralelo, Kuwait reportó varios ataques dirigidos contra infraestructuras estratégicas. El Ministerio de Defensa kuwaití informó que tres puestos de control fronterizos ubicados en el norte del país fueron alcanzados por proyectiles.

Militares del Ejército de Kuwait (archivo)
REMITIDA / HANDOUT por MINISTERIO DE DEFENSA DE KUWAIT
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
01/1/1970
El portavoz de la institución, Saud Abdulaziz al Atuán, calificó los hechos como una “agresión traicionera” que ocasionó daños materiales, aunque no se reportaron víctimas mortales.
A estos incidentes se sumó un ataque con un dron contra una plataforma petrolera de la estatal Kuwait Oil Company en aguas del Golfo Pérsico. Las autoridades confirmaron que un trabajador resultó herido y que la instalación sufrió daños.
La expansión de los ataques hacia Kuwait, así como hacia Emiratos Árabes Unidos y Qatar, refleja un conflicto cada vez más amplio y complejo. Todo ello ocurre en un momento especialmente sensible para las negociaciones entre Washington y Teherán, deterioradas tras una semana marcada por bombardeos, amenazas y un nuevo ultimátum estadounidense relacionado con la reapertura total del estrecho de Ormuz.
Por ahora, lejos de disminuir, la confrontación parece avanzar hacia una etapa de mayor incertidumbre con consecuencias potencialmente significativas para la seguridad regional y los mercados energéticos mundiales.


