Santo Domingo.- El legendario Liceo Juan Pablo Duarte, ubicado en el populoso sector de Villa Consuelo en el Distrito Nacional y fundado en 1945, contrasta hoy con el esplendor que lo caracterizó en sus inicios, cuando era un referente nacional en cuanto a la formación.
La entidad, que se creó para formar maestros y educadores enfocados en la capacitación pedagógica, didáctica, investigación educativa y desarrollo de la conciencia cívica, hoy adolece del mantenimiento necesario para que estudiantes y docentes logren recibir y brindar una educación de calidad.
Aunque su estructura se mantiene firme y no se compara con el modelo de las nuevas escuelas, por sus años de servicio requiere un auxilio urgente. Sus pisos, paredes, baños y ventanas, así como la humedad que exhiben algunas de sus áreas, demandan atención inmediata por parte de las autoridades, siendo también visible la falta de pintura en todo el plantel.

Victoriano Germosen, director del centro, externó su preocupación ante las deficiencias del recinto. "Necesitamos que terminen la cancha techada que iniciaron en septiembre pasado porque no tenemos patio, el recreo es ahí en los pasillos; y remozar algunas áreas. Recordemos que el Liceo Juan Pablo Duarte es la antigua Escuela Normal Superior Presidente Trujillo… estamos hablando de 81 años de servicios", precisó el académico.
En un recorrido realizado por las instalaciones, que acogen a alrededor de mil estudiantes del nivel secundario en un ciclo de seis años, se observó la imperante necesidad de remozar el salón de actos, cambiar numerosas ventanas y equipar las aulas con mobiliario, pizarras y escritorios.

A esto se suma el acondicionamiento de su cancha de baloncesto y patio, los cuales lucen abandonados a poco más de un mes para el inicio del nuevo año escolar.
De acuerdo con el director, el plantel funciona como el acopio principal del Distrito Escolar 15-02, caracterizándose por recibir estudiantes de sectores vulnerables como La Ciénaga, La Zurza, Guachupita, Villa Consuelo y todo el cinturón de la zona norte.
Germosen ponderó la resistencia estructural del edificio, recordando que fungió como un refugio seguro durante el paso del huracán Georges, albergando a una gran cantidad de damnificados.

Actualmente, el liceo opera bajo la modalidad de jornada extendida, en horario de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. El director destacó que la inclusión del centro en el plan de alimentación escolar y la provisión de transporte representan una verdadera válvula de escape en términos de ahorro para muchos padres de la comunidad.
Como aspecto positivo, el entorno del liceo está siendo transformado en uno de los Paseos de Colores promovidos por el PROPEEP, un proyecto que celebra la identidad, tradiciones y riquezas culturales del país.
Esta iniciativa está dejando atrás el histórico abandono de las aceras, anteriormente ocupadas por vendedores de piezas de metal, artículos de segundo uso y accesorios de vehículos.


