Bombardeos en Irak, misiles interceptados en Jordania y nuevas advertencias elevan la tensión regional
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a dispararse este miércoles tras una cadena de ataques con misiles, bombardeos y duras advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con responder con una "brutal paliza" a Teherán luego de un ataque contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania. La escalada también alcanzó territorio iraquí, donde al menos 20 personas murieron durante operaciones militares contra milicias proiraníes, mientras Jordania confirmó la interceptación de nuevos misiles lanzados desde Irán.
La nueva crisis comenzó después de que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) denunciara que la Guardia Revolucionaria iraní lanzó múltiples misiles balísticos contra posiciones militares estadounidenses desplegadas en Oriente Próximo.
Según el comunicado militar, los proyectiles fueron disparados desde territorio iraní en un "intento de ataque por sorpresa". El ejército estadounidense aseguró que todos los misiles fueron interceptados antes de alcanzar sus objetivos y afirmó que mantiene a sus tropas "en un alto estado de preparación" ante la posibilidad de nuevos ataques.
Pocas horas después, Trump endureció el tono de sus declaraciones.
En una entrevista telefónica concedida a la cadena Fox News, el mandatario aseguró que Irán "recibirá una paliza" por el ataque ocurrido durante la noche contra instalaciones estadounidenses en Jordania.
"Vamos a golpear duro", afirmó Trump, quien sostuvo que sus fuerzas apenas dispusieron de unos minutos para interceptar los misiles dirigidos contra sus posiciones.
El mandatario también calificó a las milicias iraquíes respaldadas por Teherán como "un cáncer para el mundo" y dejó entrever que los recientes bombardeos ejecutados en Irak pudieron realizarse con coordinación del Gobierno iraquí.
No obstante, pese a la dureza de su discurso, Trump indicó que mantendrá abiertas las negociaciones con Irán. "Nuestro equipo seguirá hablando con ellos", señaló, insistiendo en que aún existe una vía diplomática.
Bombardeos dejan al menos 20 muertos en Irak
Mientras el intercambio de amenazas continuaba, la violencia aumentó sobre el terreno.
Las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), coalición integrada mayoritariamente por milicias chiíes próximas a Irán, informaron que al menos 20 personas murieron y otras 32 resultaron heridas durante bombardeos atribuidos a Estados Unidos y Arabia Saudí contra varias de sus instalaciones.
Los ataques impactaron posiciones situadas en Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk, Kerbala y Diyala, provocando además importantes daños en edificios, vehículos y equipos militares.
Las FMP calificaron la ofensiva como una "peligrosa escalada" y denunciaron una "violación de la soberanía iraquí", recordando que, aunque mantienen una estructura independiente, forman parte legalmente de las fuerzas de seguridad del Estado iraquí.
La organización indicó que el balance de víctimas sigue siendo preliminar y no descartó que aumente conforme avancen las labores de evaluación en las zonas afectadas.
Muqtada al Sadr pide evitar una guerra
En medio del deterioro de la situación, el influyente clérigo chií Muqtada al Sadr hizo un llamado tanto a Irán como a los grupos armados para que no utilicen el territorio iraquí como escenario del conflicto.
"Irak necesita paz y no puede permitirse una guerra", expresó.
Asimismo, pidió a la Guardia Revolucionaria iraní respetar la soberanía de Irak y evitar ataques desde o contra territorio iraquí.
"No den excusas a los países del Golfo para atacar Irak", advirtió, al tiempo que reclamó al Gobierno iraquí adoptar medidas que fortalezcan la seguridad nacional y eviten el resurgimiento de la violencia sectaria.
El líder religioso recordó que décadas de conflictos han debilitado profundamente al país y alertó sobre la existencia de células extremistas que podrían aprovechar la crisis para desestabilizar nuevamente la nación.
Jordania vuelve a interceptar misiles
La escalada también alcanzó nuevamente a Jordania.
Las Fuerzas Armadas jordanas informaron que durante la mañana interceptaron y destruyeron cinco misiles procedentes de Irán que, según indicaron, se dirigían hacia territorio del reino.
El Ejército señaló que los sistemas de defensa antiaérea neutralizaron todos los proyectiles sin que se reportaran daños ni víctimas.
Jordania se ha convertido en uno de los países más expuestos desde que recrudecieron las hostilidades entre Washington y Teherán, debido a su ubicación estratégica y a la presencia de instalaciones militares estadounidenses en la región.
Diplomacia bajo presión
A pesar del aumento de las operaciones militares, Teherán mantiene que aún existe margen para reducir la confrontación.
Las autoridades iraníes reiteraron esta semana que suspenderán los ataques contra intereses estadounidenses si Washington mantiene paralizados los bombardeos sobre territorio iraní.
Sin embargo, las declaraciones de Trump y la sucesión de operaciones militares en Irak y Jordania reflejan que el breve período de calma registrado en los últimos días prácticamente ha quedado atrás.
Con ambas partes reafirmando sus posiciones, Oriente Medio vuelve a situarse al borde de una escalada de consecuencias imprevisibles, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de que el conflicto se extienda a nuevos países de la región.


