La tragedia marítima que conmociona a Guyana continúa dejando cifras devastadoras. Las autoridades confirmaron este jueves que ya son 72 las personas fallecidas tras el hundimiento del ferry MV Barima, ocurrido el pasado sábado frente a las costas del país sudamericano. Mientras tanto, los equipos de rescate mantienen la búsqueda de una treintena de desaparecidos en una operación que avanza contrarreloj.
De acuerdo con los datos oficiales, a bordo de la embarcación viajaban cerca de 180 personas cuando se produjo el accidente. Hasta el momento, se ha logrado rescatar con vida a 76 pasajeros, mientras continúan las labores para localizar a quienes aún permanecen desaparecidos.
Ante la magnitud del desastre, el Gobierno guyanés declaró tres días de luto nacional. La medida, que comenzó el miércoles y concluye este viernes, busca rendir homenaje a las víctimas y acompañar el dolor de las familias afectadas.
Las operaciones de búsqueda cuentan con la participación de buzos de Guyana, efectivos franceses especializados y pescadores de comunidades cercanas que se han sumado de manera voluntaria a los esfuerzos de rescate.
El primer ministro de Guyana, Mark Phillips, recordó que todos los cuerpos recuperados deben ser trasladados inmediatamente a las instalaciones designadas por la Policía para facilitar los procesos de identificación. “Cualquier cuerpo rescatado debe ser entregado de inmediato a las autoridades competentes para su recuperación e identificación”, indicó.
Según medios locales, hasta ahora han sido identificadas 65 de las víctimas. Sin embargo, varios cuerpos permanecen sin identificar debido a que algunos nombres no figuraban en la lista oficial de pasajeros.
El ferry había zarpado el sábado a las 15:15 hora local. No obstante, la primera señal de emergencia fue recibida por la torre de control de Timheri alrededor de las 23:00 horas, momento en que se activaron los protocolos de rescate. Las autoridades señalaron que la embarcación disponía de 250 chalecos salvavidas y seis balsas inflables, cumpliendo con los requisitos de seguridad establecidos para esa ruta.
La investigación sobre las causas del naufragio sigue en marcha mientras Guyana enfrenta una de las peores tragedias marítimas de los últimos años.


