Londres. – Este 12 de julio se conmemoran 30 años del divorcio entre el entonces príncipe Carlos y la princesa Diana, un acontecimiento que transformó la historia reciente de la monarquía británica y puso fin a uno de los matrimonios más mediáticos del siglo XX.
La disolución legal del matrimonio, formalizada el 12 de julio de 1996, llegó después de quince años de unión y de un prolongado período de crisis que estuvo marcado por la presión de la opinión pública, las constantes especulaciones y la amplia cobertura de los medios de comunicación.
De una boda de ensueño a una separación histórica
Carlos y Diana contrajeron matrimonio el 29 de julio de 1981 en la Catedral de San Pablo, en Londres, en una ceremonia seguida por cientos de millones de espectadores alrededor del mundo y considerada como una de las bodas reales más importantes de la historia.
Con el paso de los años, la relación comenzó a deteriorarse debido a diferencias personales y a la intensa atención mediática. Las revelaciones sobre las relaciones extramatrimoniales de ambos terminaron por profundizar la crisis y alimentaron el interés internacional en torno a la pareja.
Los términos del divorcio
El acuerdo de divorcio permitió a ambos iniciar una nueva etapa en sus vidas y estableció las condiciones relacionadas con la custodia compartida de sus hijos, los príncipes Guillermo y Enrique.
Tras la separación, Diana dejó de ostentar el tratamiento de «Su Alteza Real», aunque conservó el título de princesa de Gales. A partir de entonces, intensificó su labor humanitaria, destacándose por su trabajo en favor de personas con VIH/SIDA, niños vulnerables y víctimas de minas antipersonales.
Un legado que permanece vigente
El 31 de agosto de 1997, poco más de un año después del divorcio, Diana falleció en un accidente automovilístico ocurrido en París. Su muerte provocó una ola de conmoción mundial y representó uno de los momentos más difíciles para la familia real británica, generando además un cambio en la relación entre la monarquía y la opinión pública.
Tres décadas después de la separación, la figura de Diana continúa siendo una de las más admiradas e influyentes de la realeza moderna por su cercanía con la gente y su compromiso con diversas causas sociales.
La monarquía tras el divorcio
Años después de aquel episodio, Carlos contrajo matrimonio con Camila Parker Bowles en 2005. Tras el fallecimiento de la reina Isabel II, el 8 de septiembre de 2022, ascendió al trono como rey Carlos III del Reino Unido.
Actualmente, el príncipe Guillermo, heredero al trono, continúa desempeñando un papel central dentro de la monarquía británica, mientras que el príncipe Enrique desarrolla una vida alejada de las funciones oficiales de la Casa Real junto a su esposa, Meghan Markle, en Estados Unidos.


