CENTCOM confirma además un desaparecido tras bombardeo contra una base militar
MADRID. Dos militares estadounidenses murieron y un tercero permanece desaparecido tras un ataque lanzado por Irán contra una base militar de Estados Unidos en Jordania, informó este sábado el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM), en un nuevo episodio de la creciente confrontación entre Washington y Teherán.
Según el comunicado oficial, las fuerzas estadounidenses y aliadas respondían a una ofensiva iraní con misiles balísticos y drones cuando se produjeron las bajas.
“Dos militares de Estados Unidos han muerto en acción en Jordania mientras fuerzas del CENTCOM y aliadas se defendían de ataques iraníes con misiles balísticos y drones”, señaló el comando militar.
Además de los fallecidos y del militar reportado como “desaparecido en combate”, otros cuatro soldados fueron evacuados a hospitales jordanos por precaución médica, aunque posteriormente recibieron el alta. El CENTCOM añadió que otros efectivos sufrieron heridas leves y ya regresaron a sus funciones.
Las autoridades estadounidenses indicaron que, por respeto a las familias, las identidades de las víctimas no serán divulgadas hasta que concluya el proceso oficial de notificación.
Con estas nuevas bajas, asciende a 15 el número de militares estadounidenses fallecidos desde el inicio de la actual escalada militar entre Estados Unidos e Irán, que comenzó el pasado 28 de febrero.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber atacado la base aérea Muwaffaq Salti, ubicada en el centro-norte de Jordania. De acuerdo con Teherán, los proyectiles impactaron hangares donde se encontraban aviones de combate estadounidenses y una amplia plataforma de estacionamiento de aeronaves.
Horas antes, las autoridades iraníes también afirmaron haber alcanzado depósitos de combustible de la misma instalación, considerada estratégica por su papel en las operaciones militares estadounidenses en Asia Occidental.
Entretanto, el Ejército de Jordania informó que logró interceptar y derribar cuatro drones iraníes, aunque no confirmó daños en la base aérea ni ofreció detalles sobre posibles afectaciones adicionales.
La nueva ofensiva ocurre en momentos en que las hostilidades amenazan con hacer fracasar el acuerdo preliminar de negociaciones suscrito entre Washington y Teherán el pasado 17 de junio, profundizando la incertidumbre sobre la evolución del conflicto en Oriente Medio.


