Santo Domingo.– Moradores de Villa Mella aseguraron que no les sorprendió el anuncio realizado el pasado miércoles por el director de la Empresa Metropolitana de Transporte (EMT), Jhael Isa, quien atribuyó el retraso en la construcción de la extensión de la Línea 1B del Metro de SD hacia Punta de Villa Mella a los procesos de expropiación de terrenos.
Justo Germán, quien reside en las inmediaciones donde se ejecutan los trabajos, afirmó que esta situación no es nueva por parte de las autoridades gubernamentales.
"Es una costumbre del presidente. Anunciar una construcción que dice que estará lista en seis meses y terminar entregándola dos o tres años después", expresó.

Asimismo, consideró que, al ritmo que avanzan los trabajos, la obra podría extenderse más allá de 2027. "Ese trabajo está demasiado lento. Tenemos dos años con eso y apenas llevan unas diez columnas hechas y cuatro vigas colocadas", destacó.
En ese mismo orden, Carlos Morales, residente del sector Carlos Álvarez, manifestó que la decisión tampoco lo sorprendió, pues considera que este tipo de retrasos forma parte de la manera en que suelen manejarse los gobiernos.
"Eso siempre es de esperarse. Dicen que van a entregar una obra en una fecha y luego extienden el plazo", dijo.
Calles deterioradas
Uno de los principales problemas que denuncian los residentes de Villa Mella es el deterioro de las calles. Aseguran que las excavaciones realizadas para la ampliación del Metro han provocado tapones, lodo y grandes cantidades de polvo, afectando la calidad de vida de la comunidad.

Juan de los Santos, comerciante de la zona, expresó que estas labores han perjudicado tanto el tránsito como la actividad comercial.
"El Gobierno siempre hace eso, pero lo que más nos tiene cansados es esa calle destruida, porque perforan y no arreglan nada", afirmó.
Asimismo, comerciantes indicaron que, aunque hace varios meses las autoridades asfaltaron la vía, no resolvieron el problema principal.
"Hace como cuatro o cinco meses vinieron a asfaltar, pero no repararon la rotura de la tubería. Los tubos volvieron a romperse y otra vez el agua comenzó a brotar y a dañar las calles", manifestó un comerciante.
Vidas afectadas por los trabajos de ampliación
Altagracia Victorino, quien también ha resultado afectada por la situación, contó a El Día que se dedica a vender café frente a su vivienda para llevar el sustento a su familia.
"Yo vendo café. Antes los carros se paraban a comprarme, pero ahora esa maquinaria me tapa la casa y ya no se detienen", expresó con preocupación.

Sectores sin energía eléctrica
Como consecuencia de los trabajos de ampliación, algunos sectores también se han visto afectados por prolongados apagones. Es el caso del sector Carlos Álvarez, cuyos residentes denuncian interrupciones del servicio eléctrico de más de diez horas al día.
Ángela Polanco, presidenta de la Junta de Vecinos de la comunidad, explicó que los cortes se realizan debido a los trabajos de construcción de la extensión de la Línea 1B del Metro hacia Punta de Villa Mella, ya que el suministro eléctrico es suspendido por razones de seguridad.
Sin embargo, aseguró que la situación se ha agravado con el avance de la obra.
"Están los días de corte: martes y jueves, pero ahora se va la luz todos los días", detalló.

Asimismo, explicó que esta situación ha alterado la rutina de los residentes.
"Si la luz se fuera en el horario establecido no pasa nada, porque ya estábamos acostumbrados, pero ahora se va desde la mañana y, a veces, regresa a las seis de la tarde o más", señaló.
Otro es el caso de Dayana Martínez, quien expresó que estos cortes del servicio la han obligado a vivir en constante expectativa para poder realizar sus actividades cotidianas.
"Ahora uno tiene que vivir acechando cuándo hay luz. Por ejemplo, voy al salón de belleza corriendo para verificar si hay electricidad y después tengo que atenderme rápido para no quedarme con el cabello mojado", detalló.


